miércoles, 24 de agosto de 2011

El Cerrato hecho pinceladas


Germán López Bravo expondrá el próximo septiembre en el ‘Hotel Rey Sancho’ de la capital palentina. Colgará una veintena de paisajes


Germán López Bravo, político bilbaíno de raíces palentinas y aficionado a la pintura desde hace unos 25 años, expondrá en el Hotel Rey Sancho de la capital palentina del 1 al 3 de septiembre, en el marco de las fiestas patronales en honor a San Antolín.

Varios lustros con los pinceles y los óleos entre las manos, no es hasta hace dos años, tras un viaje de carácter familiar a Chicago, cuando se decide a dar el paso y mostrar en público el resultado de su pasión artística. «Cada año expongo en tres ocasiones», explica, al tiempo que concreta que la muestra pictórica que podrá visitarse próximamente en Palencia reunirá una veintena de cuadros bajo el título Del verde al amarillo, «dos tonalidades que dan mucho juego y que aquí, en el Cerrato, se dan bastante». Así, cabe señalar que en 2010 sus paisajes pudieron verse en la localidad en la que tiene sus raíces, Valdecañas de Cerrato, Bilbao (Fundación Popular de Estudios Vascos) y Vitoria (Círculo Vitoriano).

Este año, el pasado junio expuso en Castro Urdiales, en septiembre lo hará en Palencia y del 5 al 25 de octubre en el Museo del Cerrato, en la localidad de Baltanás.El gran protagonista de su obra impresionista es el paisaje cerrateño, especialmente de Baltanás y Valdecañas por razones personales, propias y de su mujer, baltanasiega. «En el Cerrato -subraya- encuentro la serenidad».

Pintor autodidacta que no deja de «investigar la técnica», explica que pintar del natural no van con él y que prefiere hacerlo de fotografías que realiza y que observa en el ordenador.A la hora de trabajar, se define como un pintor «vago», que, a su juicio, en el arte cabe considerarlo «más una virtud que un defecto», toda vez que «cada cuadro se vive. Alguna vez he pintado dos cuadros a la vez y me ha agobiado».

Germán López Bravo califica su pintura de «luminosa, con un trazo limpio. Es serena y optimista», en contraste con la vida política que le ha tocado y le toca vivir en el País Vasco.Ante ésta y las demás exposiciones, el pintor se muestra ilusionado, más cuando según ha demostrado la experiencia, abre puertas a la creación artística. Y es que cada muestra se acompaña de un libro de visitas en el que dejar plasmadas las impresiones que causan sus obras y que le hacen reflexionar. «Leo y hago mías las opiniones, que me ayudan en mi camino artístico. Se aprende mucho de ellas, de todos los que visitan mis exposiciones. Creo que es una manera perfecta de evolucionar, sin romper con el pasado, sin dejar de ser uno mismo artísticamente»